Xiaomi Redmi 15 4G
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El Xiaomi Redmi 15 4G llega al mercado con una propuesta radicalmente clara: sacrificar la ergonomía en favor de una autonomía brutal. Situado en la gama de entrada, este dispositivo se desmarca de sus hermanos «Note» ofreciendo una gigantesca pantalla de 6.9 pulgadas y una batería que parece de una tablet, apuntando directamente al usuario que consume multimedia sin parar y odia los cargadores. No es un móvil para todos, es un «tanque» multimedia.
Pantalla
Procesador
RAM
Memoria
Cámara
Batería
El Redmi 15 4G es un dispositivo de nicho disfrazado de superventas. Su autonomía es sencillamente la mejor de su categoría, permitiendo hasta tres días de uso ligero, y su fluidez en pantalla sorprende por el precio. Sin embargo, "paga el peaje" con un peso excesivo (224g) y un procesador (Snapdragon 685) que en 2026 ya se siente fatigado para cualquier tarea exigente. Si buscas batería infinita y pantalla grande para YouTube, es tu móvil. Si buscas fotos o jugar, huye.
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Lanzamiento: Septiembre 2025
Última versión: Sí
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Sí, no vamos a endulzarlo: el Redmi 15 4G es un "ladrillo". Con sus 224 gramos y casi 9mm de grosor, se siente contundente en la mano. Xiaomi ha priorizado meter esa batería gigante a costa de la comodidad. Si tienes manos pequeñas, este móvil puede resultar un desafío diario.
La construcción es enteramente plástica, lo esperado en su rango de precio. Aunque se agradece la certificación IP64 (un paso adelante frente al clásico IP53), el diseño se siente algo tosco comparado con la serie Redmi Note. Es un móvil funcional, industrial y resistente, no una joya de diseño.
Aquí tenemos luces y sombras. Lo bueno es que los 144Hz aportan una fluidez visual en el sistema que hace que el móvil parezca más rápido de lo que es. El tamaño de 6.9 pulgadas es una gozada para consumir Netflix o Twitch, es prácticamente una tablet pequeña.
Lo malo es que seguimos con tecnología IPS LCD. Los negros son grises oscuros y el brillo máximo sufre mucho bajo la luz directa del sol. A diferencia de los paneles AMOLED de la competencia, aquí los colores no "explotan". Es una pantalla correcta para interiores, pero floja en exteriores.
Apenas. El Snapdragon 685 es un chip fiable y eficiente, pero en pleno 2026 se le notan las costuras. Para WhatsApp, redes sociales y navegación cumple perfectamente. Sin embargo, no esperes jugar a Genshin Impact o editar vídeo fluidamente. Es un motor modesto para un chasis muy grande.
Hemos notado ciertos tirones al abrir apps pesadas o abusar de la multitarea, algo que la memoria UFS 2.2 no ayuda a mitigar. Si buscas potencia bruta por este precio, te recomendamos mirar nuestro ranking de móviles Xiaomi más potentes donde encontrarás mejores opciones por poco más dinero.
Es la gran ausencia. Xiaomi ha decidido montar un solo sensor útil de 50MP y una lente "de adorno" para profundidad. De día, las fotos son decentes, con buen rango dinámico gracias al HDR automático. El detalle es correcto para compartir en redes sociales sin pretensiones.
De noche, la calidad cae en picado: aparece ruido y el efecto acuarela es notorio. La falta de estabilización óptica (OIS) hace que grabar vídeo caminando sea casi imposible sin marearse. Si la fotografía es tu prioridad, revisa nuestro ranking de mejores cámaras Xiaomi para encontrar alternativas con OIS.
Posiblemente en su rango de precio. Los 7000 mAh son una bestialidad. Un usuario medio puede llegar a los 3 días de uso sin tocar el enchufe. Es el móvil perfecto para repartidores, viajeros o gente que olvida cargar el móvil. La gestión energética del procesador ayuda a estirar aún más estos miliamperios.
El punto negativo es la carga de 33W. Llenar este "tanque" de 7000 mAh se hace eterno, tardando más de dos horas. Es un móvil para cargar mientras duermes, no para una carga rápida de emergencia. Para ver otros modelos con mejor equilibrio carga/capacidad, visita nuestro ranking de móviles Xiaomi con mejor batería.
Sorprendentemente bien. HyperOS 2 está mucho más optimizado que el antiguo MIUI. A pesar de tener un procesador justo, las animaciones se sienten ágiles (ayudadas por los 144Hz). Xiaomi ha hecho un buen trabajo "adelgazando" el sistema para que no lastre el hardware.
Eso sí, prepárate para dedicar 15 minutos iniciales a desinstalar juegos y aplicaciones basura que vienen preinstaladas. La publicidad sigue presente en la app de Música y Temas, un clásico peaje de la gama de entrada de Xiaomi.
La ausencia de 5G es obvia por el nombre, pero lo que más duele es el sonido mono. En un móvil con una pantalla de casi 7 pulgadas pensada para vídeo, tener un solo altavoz (y fácil de tapar con la mano) es un error crítico. La experiencia multimedia queda coja.
Por otro lado, mantiene el preciado Jack de auriculares y el puerto infrarrojos marca de la casa. Ojo con el sensor de proximidad: sigue siendo virtual por ultrasonidos/IA, lo que significa que a veces puede fallar al escuchar audios de WhatsApp si no te pegas bien el móvil a la oreja.
